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Nadie es dueño de nadie y solo tú tienes el poder de la felicidad. Somos libres de escoger que clase de día vamos a tener. El poder está en tus manos y solo tú eres el encargado de tu felicidad. La vida muchas veces nos pone pruebas muy difíciles de entender y el verdadero problema radica en nuestra arrogancia que insiste en buscarle a todo una explicación. ¿Quién creemos ser? ¿Con que derecho queremos saber todo lo que sucede a nuestro alrededor? Lo más triste es que mientras estamos buscando explicaciones para situaciones que nada tienen que ver con nosotros vamos poco a poco perdiendo la oportunidad de disfrutar lo único verdaderamente importante, nuestra vida…

En realidad somos libres de escoger nuestro destino pero a la vez somos prisioneros de nuestros pensamientos, nuestra mente es el único obstáculo entre nosotros y nuestra felicidad. Somos nosotros y nuestra manera de pensar los únicos responsables de nuestra infelicidad. Yo he vivido una gran parte de mi vida esclava de mi mente. Creyéndome capaz de solucionar y controlar todas las situaciones en mi vida y en la vida de mis hijos. Que gran error… Gracias a Dios la vida se encargó de enseñarme lo herrada que estaba en mi manera de pensar.

Alguna vez oí decir que si haces lo que te gusta jamás trabajarías un día de tu vida. El problema según yo lo veo no está en hacer lo que a uno le gusta, el problema es conocerte lo suficiente para reconocer cuál es tu verdadera pasión sin permitir que la opinión ajena influya en las decisiones que tu tomes en la vida. ¿Cuál es tu pasión en realidad? Por muchos años yo viví bajo la impresión de que mi vida era exactamente lo que debía ser. Que ilusión tan falsa estaba viviendo. Yo estaba viviendo mi vida de acuerdo a las expectaciones ajenas creyendo que en realidad eran mías y ese fue mi gran error.

Yo soy una mujer de 53 años y hace aproximadamente dos años desperté de esa falsa ilusión que era mi vida. Los detalles de mi despertar no son importante. Lo importante es la transformación tan grande que hizo en mi vida. Mi vida en verdad cambio, pase de ser un ser arrogante, crítico e insolente que se creía tener el control de todo a su alrededor, a ser lo que la gente categoriza, una curandera. Digo lo que la gente categoriza porque a mi entender solo Dios tiene el poder de la curación por lo tanto yo solo soy un instrumento del Señor. El pensar que yo tengo ese poder no solo seria arrogancia pero totalmente increíble. Solo nuestro Ego nos separa de los demás y de Dios.

Hoy tengo el convencimiento que hay más bien que mal en la humanidad, pero yo no siempre pensaba así. Por muchos años creía que el mundo conspiraba contra mi persona. Hoy comprendo que nadie te quiere dañar, que la gente simplemente reacciona a sus miedos y confusiones de la mejor manera posible de acuerdo a su capacidad. Si solo sacáramos unos minutos para analizar cómo se tratan a si mismo nos daríamos cuenta que en realidad el problema radica en ellos y nadie más. Nadie puede dar lo que no tiene y cuando logremos comprender esta realidad podremos despegarnos de esas personas sin rencores ni resentimientos. Una vez que yo entendí este concepto vi en mí una parte de mi persona desconocida para mí pero a la vez sentí una paz interior y maravillosa difícil de explicar.

Hoy comprendo la razón de mi existencia, yo nací para enseñarle a la humanidad cuan simple es alcanzar la felicidad, a pesar de haber vivido una vida difícil, siempre he sido feliz. Mi vida al igual que muchos seres humanos fue dura y difícil. No recuerdo haber tenido niñez, pero a pesar de mis circunstancias siempre he logrado ver lo hermoso que es amanecer cada mañana y las enseñanzas que me trajo cada una de las pruebas que la vida puso en mi camino. Hoy por hoy les puedo decir que estoy viviendo mi sueño, mi realidad.

Mi mensaje para ustedes es este: si yo lo pude lograr, ustedes también lo pueden hacer. Lo único que necesitan es reprogramar sus pensamientos. Llevarlos de negativo a positivo y sentarte a observar el cambio tan maravilloso que dará sus vidas. Si estás cansado de vivir una vida sin propósito, te invito buscar un cambio. Aléjate de todo aquello que no te sirva para tu bienestar y desarrollo espiritual. Si te encuentras en un laberinto y no sabes cómo salir, yo te aseguro que eso también es pasajero y tarde o temprano será solo un recuerdo más. Nada es para siempre solo el espíritu/alma es eterno/a.

Recuerda el poder está en ti y solo tú puedes cambiar el rumbo de tu vida. Un día a la vez, remplazando un pensamiento negativo por uno positivo, recuerda todo comienza y termina con la mente. Si lo que piensa ya no te sirve remplaza tus pensamiento y siéntate a observar como todo a tu alrededor conspira para proporcionarte la felicidad que tanto tiempo llevas buscando. Confía en tu Padre Celestial, Él solo quiere tu felicidad y por eso te regala cada día un nuevo despertar… una nueva oportunidad.

Que la luz se derrame sobre vosotros…

Namaste ~
Nancy~

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